Sorpresa infalible

Aperitivos

Una buena tabla de quesos es de las cosas más sencillas y resultonas que puedes preparar para cuando quieras sorprender a tus comensales más queridos.

Por eso, con este post quiero inspirarte para que veas que montarla es tan sencillo que para el próximo evento, comida o celebración que tengas no podrás resistirte a prepararla.

Esta forma de presentar quesos vale para todo, para aperitivo, para picoteo en la mesa e incluso para decorar el centro de tu mesa. Es perfecta para cualquier ocasión siempre y cuando le añadas un toque más de “temporada” ya sea con frutas del tiempo, o la gama de colores de la estación en la que te encuentras. Esta tabla de quesos es festiva, colorida y muy alegre. Y, al tener una amplia variedad de quesos, frutos y texturas… triunfa siempre porque es imposible que en estas tablas no haya nada que no guste a tus invitados.

Eso sí, es importante que no pierdas de vista el resto del menú ya que no tiene mucho sentido preparar una grandiosa y suculenta tabla de quesos si luego te espera una copiosa comida. Busca siempre el equilibrio.

Para montar una tabla de quesos completa y muy variada podríamos dividir los ingredientes en diferentes secciones:

Quesos

La sección de quesos es la más importante porque ahí encontrarás la gran mayoría de texturas, aromas y sabores. Hay quesos para todos los gustos y colores, es por eso que es importante que haya variedad y novedad.

Con la variedad me refiero a que no hagas una tabla de solo quesos suaves, o solo quesos curados o azules. No, así no. Pon un poquito de todo. Y no solo eso, añade algún queso que ni siquiera tú conozcas. Aventúrate y descubre. Ve al mercado y pregunta, infórmate, pide consejo y lánzate. Es el momento perfecto para descubrir nuevos sabores. ¿Te atreves con un queso de chocolate y naranja? ¿Y un queso con pesto? Es tu momento. ¡Atrévete!

En cuanto a número de quesos pondría entre 5-8 quesos. No pongas 2 pero tampoco 12 porque al final se mezclarán todos lo sabores y tu paladar se hará un lio.

Ideas por orden de intensidad:

  • Queso de corteza blanda enmohecida
    • Camembert
    • Brie
    • Vacherin
  • Quesos maduro de pasta prensada no cocida
    • Queso Manchego
    • Roncal
    • Barra Edam
  • Queso maduro pasta cocida
    • Emmental
    • Gouda
  • Queso curado aromático
    • Con romero
    • Con Pimientón
    • Ahumados
    • Con arándanos
  • Queso azul
    • Roquefort
    • Gorgonzola
    • Cabrales

No recomiendo poner quesos tipo mozzarella ni burrata, ensucian y no se disfrutan tanto en este tipo aperitivos. Y créeme, soy fan de la mozzarella y aún más de la burrata, pero creo que utilizarlos aquí es desperdiciar el producto.

Frutas

Son la alegría de la huerta. Su función es dar vidilla a esta suculenta tabla. Dan color, frescura y … al combinarlas con el queso te aportará un nuevo sabor. Al estilo peli “Ratatouille». Son perfectas para cambiar de sabor, no se si está bien dicho gastronómicamente hablando, pero al menos yo lo hago.

Es importante que en tu tabla predominen por lo menos dos colores, yo suelo utilizar mucho el rojo y el azul porque siempre pongo fresas, frambuesas y arándanos.

En época de navidad pongo mucha uva morada y verde. Y nunca me olvido de darle un toque verde con hierbas aromáticas u hojas de la misma fruta que le aportarán muchísima frescura a la tabla de quesos.

Eso sí, es importante recordar que “less is more”. Yo siempre combino dos o tres colores como máximo porque uno me parece poquito y más de 3 es ya muy loco.

Te doy una idea:

Color rojo:

  • Fresas
  • Frambuesas
  • Grosellas
  • Uva morada
  • Higos

Color azul/negro:

  • Arándanos
  • Frambuesas
  • Olivas negras

Color verde:

  • Uvas verdes
  • Olivas verdes
  • Hojas verdes (yo siempre utilizo el rabillo de las fresas, en vez de tirarlo lo aprovecho y lo intercalo por la tabla de quesos)
  • Hierbas aromáticas especialmente menta. El romero también es una opción pero no las mezcles.

Estos son las frutas que más utilizo, pero también he visto inspiración donde utilizan manzanas y peras. A mi personalmente estas frutas no me gustan por dos motivos. Son del mismo color que los quesos y se oxidan… no se. No soy muy fan.

Intento siempre poner frutas que aguanten y no se pochen.

Frutos secos

Voy a ser sincera, son perfectos para adornar y rellenar la tabla de esos huequitos vacíos que no sabemos qué poner.

  • Nueces son las reinas y si puedo pongo nueces “especiales” como las nueces pecanas.
  • Almendras
  • Pistachos
  • Dátiles, orejones…también son una buena idea

Dips

Para mí, este es un ingrediente divertido, mojas el pan, lo esparces, combinas, pruebas. Está ahí para dar aún más creatividad a la tabla y cada uno haga lo que quiera con el.

  • Dips de queso fundido
  • Guacamole
  • Mermeladas variadas (albaricoque, frambuesa)
  • Miel
  • Hummus

La mezcla seria la siguiente:

  • Guacamole y/o hummus
  • Surtido de mermeladas y/o miel

Pero no recomiendo mezclar guacamole/hummus con mermeladas y miel…

Crakers y panes

¡Esta sección me encanta porque soy una fan del pan y hoy en día hay una gran variedad y MOLA!

Además, a todos nos gusta el pan con queso, es una combinación ganadora.

Aquí jugaremos con las formas:

  • Tostadas redonditas (y si tienen pasas dentro mejor)
  • Palitos para dipear
  • Crakers variados
  • Rebanadas de pan rustico (Prueba panes distintos, con hierbas, olivas, nueces…)

Embutidos

Yo no suelo poner embutidos, pero he visto muchas tablas de quesos con salami, mortadela, jamón serrano etc.

Es otra idea que también gusta mucho (pero yo soy mas fan de las tablas afrutadas que de las de embutidos)

Los embutidos quedarían bien con uvas, aceitunas etc… pero no se si los mezclaría con frutas rojas. Son otra gama de color y de sabor que, en mi opinión, juntos no quedan bien.

Preparación:

  1. Escoge tu base. Una buena tabla de madera, si es grandota y un poco alta mejor.
  2. Colocar los quesos que vayas a utilizar.
    • En este tipo de preparaciones el orden de los factores si altera el producto ya que al haber variedades e intensidades diferentes puedes, sin querer, enmascarar el sabor de un suculento queso.
    • Así que, si quieres una tabla de sobresaliente te recomiendo sacar los quesos de la nevera una hora antes de servirlos y colocarlos en la tabla por orden. Coloca los quesos en el sentido de las agujas del reloj comenzando con el más suave hasta llegar al más fuerte. Y lo más importante, explícaselo a tus comensales. Confieso que yo no suelo hacerlo muy rigurosamente por falta de práctica, pero las veces que lo he explicado sorprende e ilusiona a todos los invitados.
    • Es importante colocarlos con formas y cortes diferentes. Yo suelo cortar la mitad del queso y dejo una parte entera y la otra la corto en cuñas, taquitos, laminas finas, tiras… creatividad. Ah y no olvides que cada queso vaya acompañado de un cuchillo quesero para no mezclar sabores. A veces para eventos grandes corto todo el queso para ser más prácticos, pero luce menos, en mi opinión.
  3. Una vez tengas los quesos añades el dip.
    • Es interesante que con los dips juegues con las alturas, yo a veces utilizo copas de helado de cristal que elevan un poquito más el dip. Si no tienes copas de cristal utiliza otra cosa… Imaginación. Pero coloca los dips en contenedores separados y a poder ser redonditos. Yo a veces en situación de máxima emergencia he llegado a utilizar tazas de café jeje
  4. Ahora es el momento de añadir color a tu tabla de quesos.
    • Corta la fruta, por ejemplo, las fresas en láminas o por la mitad. Limpia la uva etc. La idea es que el público tenga la fruta lista para comer y que la puedan combinar con los quesos. Colócala alrededor de los quesos, le dará un buen contraste.
  5. Añade el toque verde, con hierbas aromáticas, hojas de tu jardín, el rabillo de las fresas que ibas a tirar.
  6. Ahora toca el momento crujiente. El pan.
    • Puedes poner un poquito de tostaditas, algún palito, pico alrededor del dip etc. La idea es ir rellenando la tabla.
    • Puedes poner cestas de pan variadas por la mesa, porque todo el pan no te cabrá en la tabla, pero al mismo tiempo todo el mundo querrá pan. Así que lo dejamos accesible para los más paneros.
  7. Por último, rellenar con frutos secos.
    • Coloca las nueces por encima de algunos quesos cortados, añade otras en las esquinitas de la tabla. Colócalas como quieras. Prueba varios sitios hasta encontrar el rinconcito perfecto.
  8. Servir y disfrutar.

Aqui os dejo el paso a paso fotografiado 😉

y también os dejo algunas ideas de otras tablas de quesos que he preparado en distintas ocasiones

Menú cabañero

Aperitivos

Los canguros son geniales para los estudiantes, creo que es la mejor forma de ganar dinero en poco tiempo. Pero claro, este trabajo no es fácil, se necesita una buena dosis de paciencia e imaginación y estoy segura de que a más de uno se le acaban las ideas.

El motivo de este post no es ni nada más ni nada menos que daros alguna idea de qué hacer con los peques durante un canguro. Porque, a veces se te cruzan y creo que el post de hoy  es una buena forma de descruzarlos y salpimientar con ellos la cena.

El miedo de mucha gente durante un canguro es que los padres te pidan dar de comer a los niños y confíen en tus habilidades culinarias para alimentarlos. A mi me pasó algo parecido, hice un canguro largo y tuve que ingeniármelas para que los niños comiesen a gusto, contentos y juntos.  Durante unos días comimos cosas normales como pasta, arroz a la cubana, ensalada…  Pero hubo un día en el que hacía falta cambiar de aires y se me ocurrió proponerles el montar una cabaña y cenar dentro de ella. Fue todo un éxito porque este tipo de actividades cambia el chip a los niños, todos colaboran, aportan sus ideas y juntos montan un pequeño refugio para jugar y cenar. También les pregunté qué podíamos preparar para comer dentro. Me contestaron que bocadillos de jamón y queso era una buena opción. Así que me puse manos a la obra, en 30 minutos ya teníamos la cabaña hecha, los bocadillos listos y unas ganas locas de cenar.

Al final el menú cabañero estaba compuesto de: bocadillos de jamón, un resto de ensalada mixta del medio día y un buen bol de sandía fresquita.

Hice un experimento con los bocadillos y les encantó así que aprovecho para compartirlo con vosotros.

BOCADILLOS DE JAMÓN

INGREDIENTES:

  • Pan de molde
  • Jamón dulce
  • Queso (tipo tranchetes o semicurado por ejemplo)
  • Mantequilla
  • Salsa de tomate artesana (la de Mercadona es la que más me gusta)

PREPARACIÓN:

  1. Calentar la sartén.
  2. Untar con mantequilla la parte exterior del pan (así quedará más crujiente y bien doradito).
  3. Rellenar los bocadillos con una loncha de jamón y una de queso.
  4. Ponerlos en la sartén e ir vigilando y cuando estén dorados darles la vuelta hasta que se dore.
  5. Retirar y cortar en diagonal de tal forma que quede en triángulos.

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